Mis cosméticos del invierno

Mi ritual cosmético del invierno

¿Has realizado ya el cambio de armario? ¿Y el cambio de armario cosmético?

¡Además este fin de semana cambian la hora!

Pensemos en el cambio 🤔

Si como lo oyes, en cada temporada cambiamos nuestro armario, ahora guardamos la ropa estival y sacamos la ropa de invierno, y esto…  ¿porqué no lo hacemos con nuestros cuidados de belleza?

Esta expresión se la oí a la farmacéutica Gema Herrerías y la verdad es que se me quedo grabada porque tiene mucha razón.

A veces nos preguntáis en la farmacia si debéis usar siempre el mismo ritual de belleza, (me gusta más el menaje de la palabra ritual, que rutina, da más sensación de bienestar… ¿no crees?).

No es que sea necesario hacer un cambio por obligación, pero si que es verdad que en la piel influyen mucho los factores externos, el ambiente y este, cambia de una estación a otra.

En verano nos exponemos a unas temperaturas más altas, a mayor porcentaje de humedad, sudamos más. En cambio en invierno nuestra piel sufre las agresiones de las bajas temperaturas, la sequedad del ambiente, la diferencia de temperaturas del exterior al interior debido a la calefacción, por ello los cuidados deben ser diferentes.

Y ahora viene la pregunta del millón: Entonces… ¿qué crema debo usar?

Lo mejor es hacer un análisis facial para ver en qué estado se encuentra vuestra piel.
También debemos hacer incapié en una buena limpieza. El uso de productos de higiene no adecuados es bastante común en los pacientes que visitan la farmacia, muchas veces po desconocimiento y su mal uso tiende a resecarnos la piel e incluso a crearnos alergias.

Otro paso importante es mantener nuestra piel hidratada. Cuando hablamos de hidratación de la piel, nos referimos a la cantidad de agua contenida en la epidermis (primera capa de la piel, la más superficial). Sólo la epidermis contiene entre el 20-30% del agua total del organismo.

Si recuerdas que la epidermis a su vez se divide en varias capas, la capa córnea que es la más superficial, contiene entre 10-20% del agua total de la epidermis.

Cuando el contenido de agua de está por debajo del 10% la piel se vuelve más áspera, rugosa, las arrugas se acentúan, se hace más frágil y como consecuencia es más susceptible a sensibilizarse.

A veces confundimos, la PIEL SECA Y PIEL DESHIDRATADA, debes tener claro que no es lo mismo: a la piel seca le faltan lípidos y a la deshidratada le falta agua. Si bien es cierto, la piel seca es mucho más propensa a deshidratarse, pues la falta de lípidos hace que su film hidrolipídico sea incompleto y la evaporación inconsciente de agua es mucho mayor en este tipo de piel.

Debes tener claro que la piel seca es un tipo de piel y la piel deshidratada es un estado puntual de la piel, cualquiera de los tipos de piel (seca, mixta o grasa) puede estar deshidratada en un momento dado.

Durante el día es importante utilizar cosméticos que ayuden a proteger la piel del medio externo, sin dejar de lado el uso de la protección solar.

Podemos rebajar su factor (aunque debemos tener en cuenta que vivimos en una zona con muchísimos días de sol) así que debe acompañarnos siempre, ya que el sol es el que nos ayuda a mantener nuestra vit. D. y nos da alegría, pero también es la primera causa de envejecimiento.

Por la noche, las células aumentan su actividad y por tanto reciben mucho mejor los activos de tratamiento antiedad que durante día. Por ello recomendaremos las fórmulas más nutritivas así como los AHA que ayudarán a renovar nuestra piel.

¿Qué empiezas ya con el cambio de armario cosmético? Yo ya estoy en ello 😉