Una buena salud dental requiere cepillar los dientes tres veces al día, con cepillo y dentífrico adecuado a las necesidades de cada persona.

Hay que controlar la placa dental, es una película pegajosa de bacterias, restos de comida, células protéicas y células muertas de la piel que recubre los dientes y encías , y que proporciona el medio para el crecimiento bacteriano.

Desempeña un papel fundamental en el desarrollo de caries, sarro dental y enfermedades periodontales y gingivales.

El ABC DE LA HIGIENE BUCAL

Cepillarse los dientes no es suficiente para mantener la boca sana. Pero tampoco los cuidados necesarios son muchos ni complicados:

  • Disponer de un buen cepillo de dientes y una técnica de cepillado adecuada
  • Utilizar una pasta de dientes y un colutorio adaptados a las necesidades de cada uno
  • Usar hilo dental una vez al día y visitar al dentista al menos una vez al año.

Y aunque a veces de pereza, hay que acostumbrase a limpiarse los dientes después de cada comida y con especial minuciosidad por la noche, pues es en este momento cuando la producción de saliva disminuye y con ella su efecto protector, dejando vía libre a las bacterias para atacar el esmalte.

Cepillo de dientes

No esperemos a que se deforme el cepillo de dientes para comprar uno nuevo; hay que cambiarlo cada tres meses.

El cepillo de dientes ideal debe tener un mango manejable y con un pequeño ángulo que permita llegar a las zonas más escondidas. Su cabezal es pequeño y con el extremo redondo para poder acceder a todas las partes de la boca sin riesgo de heridas. Sus filamentos son de material sintético y tienen las puntas perfectamente redondeadas y pulidas.

Y no todos los cepillos valen para todas las personas: su tamaño se debe adecuar al tamaño de la boca.
No hay que dejarse seducir necesariamente por las nuevas tecnologías. Los cepillos eléctricos o mecánicos no son más eficientes que los manuales, pero sin duda son una buena opción cuando resulta difícil realizar el movimiento correcto de forma manual.

Y también son muy recomendables los cepillos interproximales, destinados a la limpieza del espacio entre los dientes. Complementan al cepillo clásico y pueden sustituir al hilo dental.

El dentífrico ideal

La pasta de dientes o dentífrico está compuesta por muy variados ingredientes, dependiendo del fin para el que haya sido creada. Pero, sea cual sea su función, todas comparten un mismo componente que, sin duda, es el más importante: el flúor, encargado de eliminar la placa, combatir la aparición de ácidos destructores del esmalte y favorecer la remineralización de los dientes y la acción de la saliva.

No caigamos en el error de tener un único dentífrico para toda la familia. preguntanos y te aconsejaremos el que más le conviene a cada uno.

Cepillado eficaz

El cepillado de dientes también tiene su técnica. No hay que deslizar el cepillo por la superficie del diente sin más. Para lavarse los dientes correctamente hay que cepillarlos en movimientos verticales, nunca horizontales, y tanto por dentro como por fuera del diente. En el caso de las muelas, los movimientos han de ser rotatorios, para llegar a todos los rincones. Y no olvidar que para conseguir los mejores resultados, el cepillado de la noche nunca debe durar menos de dos minutos.
El enjuagado también es muy importante. Su misión: conseguir que ningún resto quede depositado en los dientes.

Otros protagonistas

El hilo dental, los enjuagues bucales y el limpiador lingual también colaboran, en una correcta higiene buco-dental.
El hilo dental ayuda a eliminar los restos de alimentos que son inaccesibles para el cepillo y la placa bacteriana de los espacios interdentales.

Para conseguir un resultado óptimo se ha de usar un trozo grande, de unos 50 centímetros, enrollarlo entre los dedos, introducirlo tensado entre los dientes y moverlo suavemente de arriba abajo, cinco o seis veces en cada espacio.

Los enjuagues bucales o colutorios son un buen complemento en la higiene dental, pero no un sustituto del dentífrico ni del cepillado.

Refrescan la boca dejando un sabor agradable, suprimen el mal aliento de forma temporal y, dependiendo de su composición, son adecuados para situaciones concretas como sensibilidad, gingivitis, enfermedad periodontal, etc.

En la lengua se acumula la mayor cantidad de bacterias de toda la boca, por lo que es importante limpiarla diariamente para evitar el mal aliento y mantener una correcta higiene bucal; una limpieza que puede hacer con el cepillo de dientes, pero con él difícilmente accederá a la parte final de la lengua. Para una limpieza más en profundidad y sin náuseas tiene a su disposición el limpiador lingual.

Recuerda: una buena higiene dental implica, al menos, un cepillado, con un cepillo en buenas condiciones y un dentífrico adecuado a las necesidades personales, durante un mínimo de dos minutos, tres veces al día.

Cepillado correcto

Como cepillar correctamente tus dientes

¿Con qué frecuencia debo cambiar mi cepillo de dientes?

La mayoría de los profesionales dentales recomiendan cambiar el cepillo de dientes cada tres meses, o con mayor frecuencia si realiza un cepillado muy fuerte y observa que los filamentos comienzan a ensancharse. Puesto que las bacterias tienden a quedarse en el cepillo de dientes, éste debe cambiarse después de haber sufrido un resfriado, gripe u otras infecciones de las vías respiratorias superiores.