Manos Perfectas, siempre. Tus manos hablan de ti, ponte en nuestras manos.

La piel de las manos presenta una característica especial, diferente a la del resto del cuerpo:

  • Sus glándulas sebáceas son escasas. Además están atrofiadas, lo que produce que tiendan a la sequedad. Y como sometemos las manos a contínuos lavados el manto ácido se pierde. Por consecuencia: Manos secas
  • La capa córnea y la dermis son extremadamente finas, retienen muy poca agua. El manto hidrolipídico es escaso. Está menos protegida de las agresiones externas. Los detergentes, el frío, el calor… Todo le afecta en mayor medida.

Las manos son una de nuestras señas de identidad. Tenerlas cuidadas no sólo nos proporciona buen aspecto, también es indicativo de que nuestra piel está sana.

Las manos no engañan. Son un reflejo de cómo las cuidamos, y del paso del tiempo. Si a eso sumamos que la piel que las cubre es muy fina, y que están expuestas a todas las agresiones externas, el resultado es que, si no les prestamos la atención adecuada, aparecen secas, cortadas y escamadas.

El contacto directo con químicos, contaminantes, detergentes, el sol, el frío… las hace víctimas de las agresiones externas en mayor medida que al resto del cuerpo.

Son firmes candidatas a padecer alergias, infecciones e irritaciones. En ellas el paso del tiempo se deja notar más, así que sufren envejecimiento prematuro.

Ahora que estamos en invierno debemos protégelas en mayor medida. La lluvia, el viento y las bajas temperaturas provocan que se deshidraten, lo que lleva a que aparezca la temida descamación y grietas en su piel. Además los cambios bruscos de frío a calor y viceversa son muy perjudiciales.

y… ¡Cuidado con el sol!

Estamos acostumbrados a proteger nuestro rostro del sol, incluso en invierno. Pero… ¿Qué pasa con las manos? Ellas también necesitan protección solar, puesto que se exponen mucho mása su radiación que el resto del cuerpo.

Las manchas por ejemplo son un indicativo de la edad y solo se previenen si utilizamos un factor de protección solar sobre ellas. El invierno es igual de peligroso que el verano, ya que cubrimos nuestro cuerpo pero no siempre llevamos guantes.

Y si practicamos deportes de invierno es vital protegerlas, puesto que la nieve refleja ,los rayos del sol con mayor virulencia.

Lo mejor es establecer una rutina de cuidados:

  • Por la mañana una crema hidratante protectora, después de lavarnos las manos hidratarlas
  • Por la noche al ir a dormir realizar un pequeño masaje en las manos con la crema. Así evitarás que se resequen y se agrieten.
  • Usa guantes en los momentos de más frío
  • Y muy importante no olvides tus uñas, hidrátalas a la vez que las manos, seguro que te lo agradecerán.