¡El agua no limpia solo moja!

Cuántas veces han venido a la farmacia preguntando por una crema facial, Y te piden consejo que rutina sería la más adecuada a seguir.

Yo siempre digo lo mismo, empecemos por el principio:

¿Cómo es tu higiene diaría? ¿Cómo te limpias la cara?. Y contestación: ¿Yo?…¡con agua y ya! 😱

Pues bien, pero has de saber que el agua no limpia, solo moja. Cuando nos lavamos las manos, el cuerpo, la ropa solemos usar detergentes, ¿entonces? el rostro que está expuesto en todo momento a las agresiones externas ¿por qué no?

El primer paso para una piel sana es la higiene facial diaría, ésta es básica para que se produzca una renovación celular cutánea adecuada, se absorban los nutrientes y activos de los productos que vayamos a utilizar y luzca sana y más luminosa.

Hay muchos tipos de limpiadores según el tipo y estado de la piel y dependiendo de nuestros gustos.

Uno de los más utilizados hoy en día son las aguas micelares. Pero… ¡Como limpian!

Una micela es una estructura química circular polarizada cuya parte externa atrae la parte grasa (lipófila) y su porción interna atrae el agua (hidrófila) (la grasa y el agua se repelen entre sí)

Es decir, ¡actúan como un imán! Asi es, conseguimos limpiar la superficie de la piel ya que tienen la capacidad de atrapar la suciedad y la grasa de la piel.

Estas uniones moleculares son muy pequeñas y poseen un alto poder de arrastre de las sustancias que se crean en la parte externa de la piel: restos de sebo y grasa, restos de maquillaje, células muertas de la capa córnea de la piel…

Pero aún siendo muy pequeñas no son absorbidas por la piel por lo que el riesgo de reacción en ella es escaso.

Podemos encontrarlas en diferentes texturas, la más utilizada es en solución acuosa: loción Micelar.

Esta textura es apta para todo tipo de piel. También las encontramos en textura aceite o textura gel.

Pero como hemos dicho antes cada persona tiene un gusto y podemos encontrar otro tipo de limpiadores como espumas, el pan dermatólogico (pastilla de jabón) y geles syndets (sin jabón) que se enjuaguen con agua.

En todos os casos es aconsejable acabar la limpieza con un tónico, que normaliza la piel que ha sido sometida a una limpieza, también existen diferentes tónicos.

Según tu tipo de piel y gusto podemos ayudarte a elegir la rutina de higiene más adecuada para ti.

La piel del rostro necesita dos limpiezas al día:

  • Por la mañana, ya que por la noche la piel transpira y elimina toxinas y si se aplica la crema hidratante sin limpiar se está haciendo una «pasta» no apta para la piel
  • Y por la noche para retirar toda la suciedad y restos de productos.

También es muy importante reforzar la higiene facial con una exfoliación 2 ó 3 veces a la semana, para poder retirar más a fondo las células muertas de la capa córnea (limpieza abrasiva) Y  completar está higiene con una mascarilla dependiendo de tu tipo y estado de la piel ( limpieza por absorción)

Hay que tener en cuenta que los ojos pueden tener una limpieza específica.

Y recuerda:

La limpieza facial es el primer paso de cualquier tratamiento, antes del sérum, contorno de ojos, ampollas, cremas de hidratación o cualquier tipo de producto.

De esta forma, si limpias previamente tu rostro, se eliminan las obstrucciones de los poros y el resultado de tu tratamiento facial será mucho mayor. Además lucirás una piel más sana y más luminosa.

Esta es el primer escalón de la pirámide, en el próximo Post hablaremos del otro nivel muy importante  para nuestra piel: los protectores