Concepto de salud y belleza de la piel

Pirámide en los consejos de la piel

¡Protección solar ya! 365 días al año

En el Post anterior hablábamos de la Higiene facial, base de la pirámide del cuidado de la piel, y como  comentamos muy importante para establecer nuestra rutina de cuidado facial.

Pues vamos hablar ahora del siguiente nivel en la pirámide: La Protección

Tenemos claro que la acción del sol es beneficiosa para nuestro organismo: nos aporta Vit. D, nos da calor, luz, nos levanta el ánimo, nos hace sentir mejor… Nos llena de vida.

Y sí, ya llega la primavera, alargan los días, pensamos en la ropa de la nueva temporada y… Sí, también es hora de sacar el protector solar ( que en realidad no debíamos haber abandonado en ningún momento),.

Pero… ¡ojo! Los protectores solares no debemos utilizarlos de un año para otro, estos pierden eficacia. ¡No sirve el del año pasado! *

Si habláramos del mejor antienvejecimiento para la piel ese es sin duda alguna El fotoprotector solar, ya podemos utilizar productos para la hidratación, las manchas, las arrugas…si no utilizamos un fotoprotector adecuado a nuestra piel es como si no usáramos nada.

El sol favorece la formación de radicales libres, una de las causas que hace que nuestras células se dañen y favorezca el envejecimiento, así como lesiones que pueden llegar a ser irreversibles, en nuestra piel.

Las Radiaciones solares

Hablemos de los efectos que produce la radiación solar (IR, UVA, UVB) y la luz visible y luz azul en la piel.

Radiación IR: Es la que da sensación de calor y bienestar sobre el cuerpo, pero a la vez, estos son la responsable de las insolaciones y los golpes de calor. La mayor parte de la radiación infrarroja, el 65%, se denomina infrarroja A (IR-A) y penetra hasta capas profundas de la piel, degradando la estructura de colágeno y elástica, por consiguiente perdiendo firmeza y elasticidad.

Radiación UVA: Envejecen a las células de la piel y pueden dañar el ADN de estas células. Estos rayos están asociados al daño de la piel a largo plazo tal como las arrugas, manchas, y la que produce las lesiones cutáneas como la queratosis actínica que puede derivar en melanomas.

Radiación UVB: Tienen un poco más de energía que los rayos UVA. Estos rayos pueden dañar directamente al ADN de las células de la piel, y son los rayos principales que causan quemaduras de sol.

Esta radiación sintetiza la melanina (es la defensa que ofrece nuestro cuerpo ante la radiación solar) y nos broncea, pero también nos quema y descama la piel (recordar que la piel tiene memoria y las quemaduras de hoy pueden ser lesiones el día de mañana) Asimismo, se cree que causan la mayoría de los cánceres de piel.

Luz Visible (VIS): En los últimos años han habído evidencias de que la luz visible puede agravar las manchas, ya que aumenta la síntesis de melanina en la piel. De forma indirecta provocan un envejecimiento prematuro de la piel ya que aumenta la formación de radicales libres que como hemos dicho, dañan el ADN, y acelera la pérdida de firmeza y ellasticidad.

Luz azul (HEV): Es parte de la luz visible y aunque es menos energética y menos perjudicial que los rayos UV es más penetrante.

En la actualidad ha aparecido en escena un nuevo factor a tener en cuenta, con el aumento de tiempo delante de dispositivos electrónicos (pantallas de televisión, de ordenador, tablets, smartphones…) estamos muy expuestos a luz azul, ésta es perjudicial para nuestros ojos (afectan a la retina) pero también tiene efectos nocivos sobre la piel.

Así es, la luz azul crea radicales libres que provocan la disfunción de las células en las zonas más profundas de la piel.

Entre los daños que provoca la luz azul están: la aparición de manchas, la pérdida de firmeza y elasticidad de la piel, la aparición de arrugas acelerando el fotoenvejecimiento de la piel.

¡Veis porqué la protección es para 365 días! 😉

Por todo ello, hay que elegir  un protector solar adecuado para cada persona y tipo de piel, sin dejar de hacer la elección según los gustos cosméticos. Hoy en día la galénica de los fotoprotectores ha evolucionado mucho y existen lociones, geles, fluidos… fotomaquillajes que son muy confortables y seguros.

También es hora de ayudar a las defensas naturales de la piel frente a la radiación UV, previniendo el fotoenvejecimiento con los nutricosméticos.

Y recuerda que el protector solar se ha de poner la cantidad adecuada y reponer cada 2 horas.

Desde la farmacia os invitamos a que descubráis que solar específico es el que se adapta a las necesidades de vuestra piel.

Acércate, te ofrecemos el consejo personalizado para que encuentres el protector solar a medida.