Ya ha pasado el verano, y ahora viene el tiempo de mirarnos en el espejo y ver las secuelas que nos ha dejado el sol en la piel: Si…, las manchas. 

Estos días en la farmacia es una consulta muy recurrente: 

“Vengo del verano y noto mi cara con manchas…” 

“ Me he echado protección solar y me han vuelto a salir las mismas manchas…” 

Así que llega esta época y si…nos han aparecido las temibles manchas. Ahora es el momento de tratarlas. 

Muchas son las causas que hacen que aparezcan las manchas: La genética, los cambios hormonales (como pueden ser embarazos y menopausia), los medicamentos fotosensibilizantes (hay una larga lista pero entre los más utilizados encontramos los tratamientos anticonceptivos, los antiinflamato-rios, los medicamentos para el colesterol… lo dicho, una larga lista). 

Pero también afecta a nuestra piel una serie de factores externos como la contaminación, el tabaco, los rayos UV, la luz visible y la luz azul,… lo que llamamos EXPOSOMA: conjunto de factores de exposición a los que está sometida una persona a lo largo de la vida. 

Pero sobre sobre todo por no protegernos del sol.

Tipos de Manchas 

· Manchas postinflamatorias 

Es la respuesta de la piel a una herida o erosión. Aparecen en la piel que ha estado sometida a depilación por cera, lesiones de acné, herpes, dermatitis atópica y/o quemaduras… Incluso después de someter una área a fricción constante. 

· Nevus o Lunares 

Son manchas oscuras congénitas o adquiridas que no varían con la exposición solar, sino que se deben a un acúmulo de melanocitos. Con el tiempo pueden cambiar de aspecto y por ello es con-veniente revisarlos periódicamente. 

· Pecas 

Son de origen genético. Por su exposición al sol pueden variar y agrandarse. Con el tiempo pue-den convertirse en léntigos solares. 

· Léntigos solares o seniles 

Son parecidas a las pecas pero no se aclaran en invierno. Aparecen en las zonas más expuestas al sol (cara, escote, espalda y dorso de las manos) y se caracterizan por ser pequeñas, redondas y bien delimitadas. El origen es la edad y el exceso de exposición solar. 

· Melasma 

Es una pigmentación asintomática, caracterizada por manchas simétricas de color café en las áreas de más exposición solar (mejillas, frente, labio superior, escote…). Aparece con más fre-cuencia en pieles oscuras y el 90% de los casos es producido en mujeres, el sistema hormonal tiene mucho que ver en esta hiperpigmentación: embarazos, toma de tratamientos hormonales o alteraciones endocrinas. 

· Queratosis acrílicas 

Es una mancha áspera y escamosa en la piel que se presenta después de años de exposición al sol. A menudo aparece en la cara, los labios, las orejas, los antebrazos, el cuero cabelludo, el cuello o el dorso de las manos. 

· Melanoma 

Es el tipo más grave de cáncer de piel. La causa exacta de todos los melanomas no está clara, pero la exposición a la radiación ultravioleta (UV) de la luz solar o de las lámparas y de las camas solares aumenta el riesgo de tener melanoma. 

¿Cómo se producen? 

Las manchas se producen por la distribución de un pigmento que se llama Melanina. Se sintetiza en la capa más superficial de la piel (epidermis) y se forma dentro de los melanocitos, en ellos se encuentran los melanosomas, unos orgánulos dónde se produce esa formación de melanina. 

Para tratar las manchas tenemos que actuar en todos los niveles de la formación de la melanina: 

1. Síntesis de la melanina (inhibir la formación de una enzima llamada tirosinasa que es la que estimula la formación del pigmento, de la melanina) 

2. La Oxidación de la melanina (impedir la formación de Radicales libres) 

3. Transferencia de la melanina. La melanina va a emigrar del melanocito al queratinocito (a la superficie) 

4. Acumulación de la melanina en el estrato córneo. 

 

Y cómo podemos tratar nuestras manchas… 

¡No tengas prisa y se constante! 

Generalmente el tratamiento va a precisar de varios meses y de un protocolo de tratamiento que va a adaptarse según el tipo de mancha y la piel de cada persona. Por eso es importante el consejo de un profesional. 

No todas las manchas podemos tratarlas de igual manera. Pero si hay un factor que las agrava: la exposición solar. Por ello el mejor método preventivo es usar protector solar durante todo el año junto con la fotoprotección oral para sumar protección. 

Los procedimientos dermatológicos más habituales incluyen: peelings químicos, láser o luz pulsada, crioterapia entre otros. También se apoyan en productos despigmentantes de aplicación tópica (ej. Retinoides tópicos) y en medicamentos. 

En cuanto a los productos de dermofarmacia, es importante que incluyan una concentración adecuada de activos con eficacia demostrada. Estos tratamientos con estudios clínicos los puedes encontrar en la Oficina de Farmacia. 

En primer lugar, es fundamental para el cuidado de nuestra piel una buena rutina de higiene que incluya una exfoliación (2 ó 3 veces por semana). Para que el tratamiento despigmentante funcione es importante eliminar las células muertas, lo que ayudará a conseguir que los productos sean más efectivos. 

Es entonces, cuando ya aplicamos nuestro tratamiento despigmentante que debe actuar en los cuatro niveles de formación de la melanina. Por ello la combinación de activos es muy importante. 

Existen varias combinaciones, yo te recomiendo que lo mejor es hacer un análisis de tu piel y utilizar la que mejor se adapte a tu problema de pigmentación. No todas las manchas ni todas las pieles son iguales. 

Pero lo que si está claro que si quieres hacer una rutina despigmentante hay que cumplir 

la REGLA nº 1: 

No te puede dar el sol, la protección solar será tu mejor aliada. Si no te proteges no hay nada que hacer. 

En el próximo post hablaremos de Activos despigmentantes y como actúan. 

¡No te lo pierdas!